Identificaron restos de una de las mellizas Carranza desaparecidas durante la dictadura
Entre las doce personas cuyos restos fueron identificados recientemente en el ex centro clandestino de detención La Perla se encuentra una mujer oriunda de San Francisco que permanecía desaparecida desde la última dictadura militar.
Los estudios se realizaron a partir de un diente hallado en una fosa común. Los análisis genéticos permitieron establecer que los restos pertenecen a una de las hermanas mellizas desaparecidas, Adriana o Cecilia Carranza Gambernale. Sin embargo, debido a que ambas comparten prácticamente el mismo ADN, aún no es posible determinar con certeza cuál de ellas es.
La confirmación llegó a la familia gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, organismo que investiga restos hallados en distintos puntos del país con el objetivo de restituir la identidad de víctimas del terrorismo de Estado.
La noticia fue confirmada por sus sobrinas, Marcela y Mariana Sanmartino —hijas de la hermana mayor de las mellizas— en una entrevista exclusiva con el medio Me Lo Dijo Pérez. Ambas destacaron que la familia nunca dejó de buscarlas.
La historia de las mellizas Carranza
Adriana y Cecilia Carranza Gambernale desaparecieron el 5 de mayo de 1976. Tenían 18 años. Fueron secuestradas alrededor de las 2 de la madrugada en la pensión donde vivían en barrio General Paz, en la ciudad de Córdoba.
Ambas habían realizado sus estudios secundarios en la Escuela Nacional “José de San Martín”. Luego continuaron su formación universitaria en Córdoba: Adriana María estudiaba en la Escuela de Ciencias de la Información, mientras que Cecilia María cursaba la carrera de Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.
Según relató Beatriz, una ex detenida política que actualmente reside en Estados Unidos, ambas jóvenes habrían sido “trasladadas” luego de permanecer aproximadamente quince días secuestradas en el centro clandestino La Perla.
Su hermana mayor, Olguita Carranza, también reconstruyó parte de la historia familiar en el libro Ausencias Presentes, donde relató el dolor y la búsqueda que durante décadas sostuvo la familia.
La reciente identificación representa un nuevo paso en el proceso de memoria, verdad y justicia, y vuelve a poner en primer plano el trabajo de los equipos que continúan investigando para devolver identidad a quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado en Argentina.












